Los mercados de bonos han comenzado a hacer distinciones entre España e Italia, ya que se cree que Madrid está más dispuesto a hacer los cambios necesarios para sobrevivir a la crisis de deuda de la eurozona.
La diferencia, o el diferencial, entre las rentabilidades de los bonos a 10 años de Italia y España era el viernes de más de 0,6 puntos porcentuales a favor de España, la diferencia más alta desde diciembre de 2008.
Algunos participantes en el mercado opinan que esto puede continuar, pero apostar por España no es una actividad carente de riesgos, como la posibilidad de que la elevada deuda del sector privado del país afecte la deuda soberana lo suficiente como para provocar una rebaja de la calificación de esta última.
Las rentabilidades de los bonos soberanos españoles e italianos siguen por debajo de los máximos de la era del euro registrados inmediatamente después de que el Banco Central Europeo comenzara a comprar deuda de estos países en agosto. Pero los bonos españoles han consolidado sus ganancias, mientras que las rentabilidades del bono italiano a 10 años han vuelto a aumentar hasta rondar 5,78%, el nivel más alto desde que intervino el BCE.
"Se ha evaporado la confianza del mercado en Italia", señaló Marco Stringa, estratega de Deutsche Bank AG.
Un motivo para ello es simplemente que a España le quedan menos emisiones de deuda para este año que a Italia.
Norbert Aul, estratega de RBC Capital Markets, dijo que Italia aún debe emitir bonos por valor de unos 30.000 millones de euros en 2011, frente a los 15.000 millones de euros de España.
Un factor más fundamental que influye en los inversores es la política. El presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, ha cedido a la presión de la Unión Europea y los mercados financieros para aprobar recortes presupuestarios y reformas económicas que contribuyen a apuntalar la confianza de los inversionistas.
Zapatero no concurrirá a las elecciones del próximo mes, que se espera que gane el actual partido en la oposición, el Partido Popular, de centro-derecha. En general, se atribuye al PP el haber contribuido al boom económico registrado por España durante sus años en el poder, de 1996 a 2004.
Por contra, la política italiana enerva a los inversores. La semana pasada, el primer ministro, Silvio Berlusconi, superó un voto de confianza en la cámara baja del Parlamento, evitando así el colapso de la coalición en el poder, que presentará sus propuestas de reformas estructurales la próxima semana.
"Se corre el riesgo de que el gobierno se quede corto para limitar el riesgo de caer, en vista de las tensiones en su propio seno", dijo Stringa. Mientras tanto, indicó que "no se ve una alternativa clara a la mayoría en el gobierno en el Parlamento".
En España, el menor crecimiento, el alto nivel de desempleo y el exceso de gasto de los gobiernos regionales podrían llevar al país a incumplir su objetivo presupuestario este año. Y aunque trabaja para reducir su deuda pública, la deuda del sector privado es "una nube amenazante", dijo un operador.
ING espera que el diferencial de rentabilidad entre España e Italia se estabilice cuando se complete la siguiente ronda de subastas de bonos italianos. Pero eso no quiere decir que las rentabilidades españolas vayan a subir. El estratega Alessandro Giansanti dijo que las rentabilidades españolas ya implican una calificación crediticia de triple-B, lo que "debería evitar un incremento violento del diferencial" en caso de una nueva rebaja.
Fuente: wsj.com

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